Iluso él, perdió la fuente de su poder sobrehumano, la peluca. Dalila un día la cambió por un cartón de cigarros, y así llego a nuestras manos, previa coima de ley. Yo (aka El Tunche) y mi hermano gemelo de distinta madre y padre (aka El Minotauro), contamos con la pelucadesansón, la cual nos adjudica el poder y derecho divino de criticar, joder y pastrulear a quemarropa. Tú! ven y hazte acreedor de alguna mecha de la peluca, poder infinito de opinar y divagar libremente. NO LO LEASSSSS
29.12.10
El día que conocí a Shaneequa
Entro al cuarto y me encuentro con una mujer de unos 45 años, negra, gorda como un hipopótamo y con los dientes más grandes y blancos que vi.
Hello le digo en concordancia con mi localización geográfica. Good morning me responde mostrando sus lustrosospremolares y molares. Muy amablemente me informa que aún le faltan diez minutos para terminar de acicalar mi caos. Yo, un poco a la defensiva, le respondo que no se preocupe, que no la apuro. Como es mi costumbre le pregunto su nombre. Responde algo como Shaneequa. That´s a nice name replico. Suelta una carcajada que solo las mujeres de su porte pueden manejar. Pasan unos minutos de silencio. Shaneequa está, por lo que oigo, con una escobilla en el baño tarareando una del Soul Train. Me busca conversación. Le cuento de donde soy, que hago, en especial que hago en ese hotel en medio de territorio yanquee. Cada treinta segundos asoma su cabeza por la puerta del baño para responderme haciendo contacto visual, sabía conversar. Me cae bien Shaneequa. Ahora empiezo a preguntar yo. Siempre he estado mucho más cómodo escuchando y preguntando que hablando y respondiendo. Shaneequa nació en el Bronx. Su mamá era adicta al crack. Nunca conoció a su papá. Eran ocho hermanos y ella es la número cinco. Aunque me aclaró un par de veces que a dos de ellos no los considera hermanos porque aparentemente se portaron bastante mal con ella. Cito: ¨Those pieces of shit…. I hope they die and go to fuckin hell¨. Dudo un poco si no me estoy pasando de preguntón, pero me atrevo y le cuestiono de donde sale tanto odio. Shaneeka sale del baño, deja su escobilla en su carrito de limpieza, me mira muy seria y se sienta en un sillón frente a mi. Creo que ahora si la cagué. Que coño hago preguntándole a la chica de la limpieza sobre sus asuntos familiares. Solo por estar aburrido no puedo ser tan confianzudo. La miro y espero un sacudón. Pero no llega. Se sonríe. Me empieza a contar como fue crecer en un ghetto del Bronx. Como fue crecer sin padre y con una madre ausente y abusiva. Como fue crecer siendo violada por dos de sus hermanos durante cinco años. Como fue crecer no teniendo a nadie a quien decirle lo que le pasaba. Me lo contó con orgullo. Como me imagino un sobreviviente cuenta sus tragedias y como las superó. Por momentos sonreía. Yo no dejaba de oir. A los 16 años dejó Nueva York y se escapó de ese infierno, pero como no sabía que la vida no era necesariamente una caldera, se metió a otro. Fue prostituta por diez años. No lo dijo con vergüenza. Me miraba a los ojos algo desafiante. De nuevo; era una sobreviviente y tenía el derecho a sentirse orgullosa. Yo solo oía. Me contó como era abusada por su proxeneta y como tuvo que escapar nuevamente de más abusos. Se enamoró de un ex cliente. Se casaron. Dejó la prostitución y tiene 3 hijos. Me dijo que era feliz y que su esposo trabaja como mecánico en una fábrica cerca al hotel. Yo solo la miraba y oía. Se quedó en silencio unos segundos con la mirada al techo. Me mira, comparte conmigo su inmensa sonrisa y me dice: ¨I have to finish the bathroom¨.
Parece que esas 24 horas de vacio, que sin duda pasarían al olvido se convirtieron en el día en que conocí a Shaneequa.
11.10.10
Pie de página (amarillo)
5.10.10
Generación Atari
Hace 2 días jugué por primera vez en un Play Station 3. El juego elegido: Fifa Soccer 11. El referente más cercano que tenía de un juego de futbol de consola era el “Goal” de Nintendo. En ese juego tenias las flechas para desplazarte por el campo (adelante, atrás, derecha, izquierda) y 2 botones para patear la pelota o pasarla a otro jugador. Mi cerebro estaba calibrado con esos comandos. 4 flechas y 2 botones operados por mis 2 pulgares. Pero ahora la cosa es diferente. Me encuentro con un control “ergonómico” como si fuera el timón de una nave. En vez de flechas hay una especia de joystick para el pulgar izquierdo, 4 botones para el pulgar derecho, y por si fuera poco 4 botones más para ser operados por sendos pulgares. Toda esta información entró a mi cerebro como un rayo, y a mi 286 le tomó un tiempo procesarla. Mi primo, que es nativo, trataba de explicarme pausadamente para que servía cada botón, y yo hacía un gran esfuerzo para retener toda esa información, era casi como estar sentado dando un examen de ingreso a la universidad. Si a esto le sumamos que ya estaba bastante sorprendido por los alucinantes gráficos del juego que parecían casi como estar viendo un partido de futbol en televisión. La cantidad de opciones que te ofrece el juego es impresionante, los distintos equipos con sus jugadores reales, la formación del equipo, tácticas, cambios, camisetas, árbitros, los diversos estadios donde puedes jugar (los cuales son fieles a la realidad), poder escoger la pelota (desde la primera de cuero hasta la Jabulani), las camisetas (la principal más las de reserva), los comentaristas (inglés, castellano, francés), y un sinfín más de opciones, que para cuando íbamos a empezar a jugar ya me había olvidado para que servía cada botón. Con un poco de vergüenza tuve que convencer a mi primo para que me vuelva a explicar todo desde el principio. Con círculo la pasas y con cuadrado pateas, me decía. Yo flipaba. Ya le agarraré el truco jugando, pensaba yo. Así que comenzamos la “pichanga”. Obviamente yo jugaba con el Barza y todos sus titulares. Con un dedo trataba de mover a los jugadores y con el circulo trataba de circular la pelota (valga la redundancia). Al principio era muy difícil pero poco a poco fui agarrando ritmo. Mientras trataba de jugar me iba acordando de todas las indicaciones que mi primo me había repetido ya varias veces. El problema era que me acordaba de una y se me olvidaba otra, entonces apretaba un botón y soltaba otro botón haciendo un enredo total. Me sentía mismo el chavo del ocho aprendiendo a tocar guitarra con el profesor Jirafales. Después de un buen rato y algunos partidos a cuestas me doy con la sorpresa de que el control no tenía cable, era inalámbrico. Yo he estado acostumbrado toda mi vida a que el control este unido a la consola con un cable, y este era parte del movimiento que uno realizaba, pero en este caso todo era diferente, sin embargo mis movimientos eran como si tuviera cable. Algo así como el síndrome del miembro fantasma que sufren las personas amputadas, yo sufría el síndrome del cable fantasma, sentía que estaba allí pero en realidad no lo estaba. Otra cosa más a la que acostumbrarme. Ya mejor ni hablo de quela consola tiene Wi-Fi para conectarse con jugadores en otras partes del mundo (dentro de su propio social network) y así poder jugar partidos en línea con tus amigos sin necesidad de estar en la misma habitación. Todo esto fue realmente una experiencia digna de análisis de cualquier curso universitario de psicología en las nuevas tecnologías o algo por el estilo. Yo que nací con el Atari jugando Pong (el primer videojuego), quemándome las pestañas con Pacman, Don King Kong y Frogger. Usando un joystick con 1 puto botón. Luego crecí con un Nintendo que hasta el día de hoy conservo en perfectas condiciones. Cada vez que puedo o que la ocasión lo amerita, rememoro mi infancia echando unas pantallas de cualquier Mario (Dr. Mario es mi favorito), Tetriz, Zelda o Duck Hunt. Todo esto bastante obsoleto a lado de este vendito PS3 y su FIfa 2011, aunque la onda vintage del Nintendo y los recuerdos del pasado hacen que todavía sea vigente. De hecho pienso seguir practicando con el PS3 para lograr incorporar a mi cerebro los nuevos comandos y así no quedarme desactualizado como Enrique el antiguo. No sé si llegue a ser tan bueno como lo fui alguna vez en Dr. Mario o Pacman, pero si espero aunque sea poder llegar incorporar mecánicamente todos los nuevos comandos hasta que no tenga que pensar más y mi juego fluya alegremente. Lo que si tengo claro es que entre todas las vidas yo escojo la del pirata cojo, con pata de palo, con parche en el ojo y con cara de malo. Larga vida al Atari!
4.9.10
Cuatro de Septiembre

Mi profesor de educación física en mis épocas del colegio se llama Jaime Urteaga, o Choche, o Choche Jaime, o Profe Choche. También era conocido como el popular Chicho Mendoza de los Huachafos de Risas y Salsas, esto debido a su gran parecido con el actor cómico. Choche fue profesor de mi Mamá y hasta el día de hoy (15 años desde que salí del colegio) sigue enseñando allí. A decir verdad los años no pasan por Jaime, porque está igualito y su espíritu sigue igual de jovial que siempre. Recuerdo algunas frases célebres del profe como "manda fruta" o "saludos a la abuelita", él siempre las decía cada vez que no pasábamos la valla del salto alto o cada vez que pisábamos la tabla de salto largo. Una muy elegante forma de decirle a un niño que es una bestia en atletismo (nada que ver como el comercial, ja ja ja). Pero definitivamente una de las frases que más se me quedó grabada, y que Choche Jaime la repetía constantemente, ya sea al final de la clase o cuando nos saludábamos en los recreos era "4 de setiembre". Esto era en alusión a su cumpleaños, y lo hacía con la ilusión que siempre nos acordemos de su día con algún regalo, cosa que no era bien vista por la dirección del colegio dado el vinculo alumno-profesor. De todas maneras siempre alguien venia con algún presente para Choche, por lo general un perfume, eran sus favoritos. Eso no interfería de ninguna manera con la nota final del curso, porque igual la nota reflejaba tu grado de amistad con él más que tus aptitudes físicas, y siempre al bien tacuchi hijo del director le ponía 20 (por más de que le llegaba al pincho).
Choche, desde aquí un gran saludo por tu cumpleaños, que sean muchos más y un fuerte abrazo!
Cosa curiosa. Quien más cumple años el día de hoy? para ser exactos quien está celebrando su segundo año de existencia? Así es amigos, La Peluca suprema hizo su "debú" hace exactamente 2 años. Todo comenzó con una gran obertura que ha durado ininterrumpidamente hasta el día de hoy, y esperemos que dure mucho más. Obviamente esto sólo será posible con su fiel apoyo pelucas, que nos han venido acompañando día a día en esta aventura.
Muchas gracias a todos nuestros lectores y también a nuestros detractores, todos ustedes hacen de este modesto espacio la ventana perfecta para expresarnos.
Un mecha más por muchas mechas más! Aguante Peluca!
2.6.10
De guardia en el túnel
Esta noche de viernes, sin ningún añadido para la mayoría de limeños, para mi era todo menos común; sería mi prímera guardia como interno en la emergencia de uno de los hospitales más concurridos y temidos de la ciudad (temidos por los internos por el exceso de trabajo y la austeridad de la institución).
Llego a la emergencia del nosocomio a las 7pm en punto; un minuto de demora implicaría desde un llamado de atención de algún residente, hasta un posible castigo (el tema de los castigos que existen en la jerárquica educación médica es tema para otro post).
Sin importar que me encontraba trabajando en el ¨piso¨ del hospital desde las 7am, ante el nerviosismo de la aventura que significa la primera guardia de todo interno, las energías aparecen.
Me reúno con mis socios en la aventura nocturna (2 internas amigas felizmente) y recibimos el reporte de los desesperados internos ya salientes, que no ven las horas de desaparecer de ese tugurio llamado emergencia.
Sin tiempo para reparar en mis inseguridades de amateur, me acomodo mi estetoscopio a modo de bufanda y me dispongo a convertirme en un semidios sanador ante la inacabable garúa - y por momentos tormenta - de pacientes que llegan.
Una breve descripción del lugar de esta trama: El servicio de Emergencia de este enorme hospital se localizaba en un pequeño sótano del edificio principal. No mentiría si describiera a este sótano como un túnel; alargado y angosto, con una ventilación ausente y con escasas camillas para atender a los dolientes, mótivo por el cual me atrevería a decir que el 90% de pacientes eran atendidos en las banquitas de cemento apostadas frente a las camillas.
Trás ver todo tipo de dolencias y haber recibido más de un insulto por la demora en la atención - ¿Como poner 50 anillos a 3 dedos?.... fácil: 10 en cada uno - dieron las 11pm cuando atravieza la puerta -resguardada por un policía y un matón contratado- un hombre de unos 55 años con la piel del color de la cera y un gesto de indudable dolor.
Me acerco:
- ¿ En que lo puedo ayudar? (un amateur como era en ese tiempo no hubiera tenido tanta contemplación en sonar educado ante una evidente emergencia)
Con pequeñas gotas de sudor como rocío en la frente a duras penas me responde:
- Hace 2 horas vengo vomitando sangre.
Principiante era, pero bruto no. Ante la evidente descompensación del paciente grite: - Camilla!- Esperando inocentemente que alguién vendría a apoyarme. Volteo y veo a todos los demás igual de ocupados y contrariados que yo, con las pocas camillas disponibles ocupadas por personas en peor -si es que se podía- forma que mi paciente.
Lo acomodo en el banquillo de concreto y procedo a colocarle 2 vías gruesas con solución salina a chorro -como los libros mandaban- ante el claro Shock Hipovolémico en que se encontraba el pobre hombre.
Ya algo más estable, me dispongo a realizar un lavado gástrico para evidenciar si la hemorrágia continuaba o no. Hábilmente le inserto un largo y fino tubo de plástico por la nariz lo que irrefrenablemente le produjo un par de arcadas a modo de alerta. - Siempre pasa esto- me dije para ganar confianza en el procedimiento que ya había hecho incontables veces . Tras una arcada feroz, vi una inmensa marea parduzca y espesa volando por el estrecho espacio que me separaba del paciente, que terminó por aterrizar en mi pecho y derramándose hasta mis zapatos. Calculé medio litro de sangre semidigerida mezclada con jugos gástricos sobre mi niveo uniforme de batalla. Del hedor que despedía mi entera persona no hablaré, pero recuerdo que una enfermera con la sonrisa a flor de piel me dijo: - Doctorcito! Bienvenido a la Emergencia!
Ya con algo de ropa limpia que pude agenciarme merced de mis ¨contactos¨ en la lavandería del hospital seguí viendo pacientes por varias horas más. Dieron las 3am y tomé conciencia que no había parado de trabajar y que no había tiempo ni para comer algo (ir al baño sería un lujo). Llegó el cansancio como un martillo en la cabeza, pero la situación no permitía descansar siquiera los cansados ojos. El Viernes en la noche nadie duerme decía un residente arengandonos pero derribando la poca moral que quedaba en mi.
De un momento a otro notamos como cada vez llegaban menos pacientes y las camillas se iban liberando. Las chicas y yo aprovechamos para apostarnos cada uno en una camilla para algunos minutos de paz. Cuando no sabía si tenía más sueño que hambre o al revés, el encargado de la puerta me anuncia que en la calle, a pocos metros de la entrada, se encóntraba un borrachito convulsionando. Sin dudar impulsé mi cuerpo como con un resorte de la camilla que ni se había calentado aún con mi cuerpo, para salir a la fría y húmeda calle. Pero para mi sorpresa el mismo encargado me frenó diciendo que este personaje cada cierto tiempo simulaba alguna dolencia para al menos por unas horas, poder dormir ¨la mona¨ en un lugar que no sea la arisca calle. Aún virgen en los ardíds de la profesión hice caso omiso y salí a evaluar al beodo. A un metro de él una nube de aliento alcohólico me envolvió, mezclada con los olores propios de una vida en la calle.
10 segundos después ordené que el policía y el encargado de la puerta me ayudaran a cargarlo y acostarlo en ¨mi¨ camilla. Al vernos ingresar con el pordiosero en brazos, inconciente y apestando a trago corto (¿habrá sido thundercat o rompecalzón?) varias enfermeras ofuscadas trataron de hacerme abortar mi desición de ocupar una preciada camilla por un conocido timador.
- Será borracho pero está inconciente con depresión respiratoria!- anuncié impostando una seguridad de zorro viejo.
No les quedó más que acatar mi desición.
Las pocas horas que faltaban para sobrevivir a la prímera guardia infernal (no perder de vista que saliendo de la emergencia debía cumplir con mi día regular de labores en el piso del hospital) poco a poco se acercaron con una agradecida calma. Mis dos compañeras, ya con Morfeo, solo habían atinado a sonreir al verme donar ¨mi¨ camilla al supuesto farsante, mientras que ante las prímeras luces de un oscuro amanecer que se colaba por las contadas ventanillas del sótano, me sentía orgulloso de haber soportado el suplicio sin pegar pestaña alguna.
Tras la emocionante llegada del turno de la mañana les presenté el reporte de los pocos pacientes pendientes que quedaban y ocurrieron dos cosas:
- El ¨inconciente casi en paro respiratorio¨ borrachín, pegó un sonoro bostezo, estiró los músculos y se levantó muy sonriente. Hizo un par de sentadillas para mi asombro y vergüenza (y para la burla de todo el personal que había presenciado mi acto de autoridad) y se acercó a mi, aún mostrando los poco dientes que le quedaban y me dijo a modo de burla: - Gracias doctor! no sabe que rico se duerme aquí! La próxima vez pasó más temprano y nos tomamos unos tragos!
-Ya camino a ver a mis pacientes hospitalizados, y aún con la mezcla de bochorno y orgullo en mi mente, siento que me tocan el hombro. Al voltear veo a una mujer con un blanco bulto envuelto en un plástico. - Doctor, gracias por atender a mi esposo y disculpe el embarre-. Y acto seguido me entregó la bolsa que contenía un mandil recién comprado.
-Espero que le quede- me dijo, con cariño en la mirada.
No volví a cruzarme con el borrachín pendejerete y el mandíl me quedó chico, pero la gratitud de la señora me hizo olvidar el sueño, el hambre y la vergüenza.
Me fuí con la certeza que ya estaba preparado para lo mismo en 3 días más; y 4 días después me fuí con la certeza que nunca se puede estar preparado para ser un interno de guardia en la emergencia.
13.5.10
Fulbo peruano al banquillo
Me empezo a salir barba y como buen enfermito del fútbol que fuí - o sigo siendo- trate objetivamente de descubrir la verdad del pasado pintado de oro que inundaban mis oídos en cada tertulia con algún canoso.
Es cierto... Perú fue a unos mundiales.
Es cierto... En alguno hizo buen papel.
Es cierto... Hasta extranjeros conocedores reconocen el fútbol bonito practicado por la blanquirroja.
PERO,
También es cierto que NUNCA un club peruano, con sus Sotiles, Cubillas, Cuetos y demás ganó un torneo de clubes internacional....hasta que lo hizo el modesto Cienciano con sus Cartys, Portillas y Moranes.
22.2.10
カラオケ (kara ōkesutora)
Lo que sí, era un lujo tener casi todo el lugar para nosotros, que no éramos pocos. Salvo una parejilla que le gustaba cantar las de Maná y Bacilos, pero que al final sucumbieron a nuestra presión y se marcharon, dejándonos allí sí, todo el local para sentirnos dueños por completo. La noche comenzó, como no podía ser de otra manera, con el carioca Roberto Carlos y su clásico “El gato que está triste y azul”. Ir a un Karaoke y no cantar esta canción es como tirar y no llegar al orgasmo. Obligado. La verdad que nunca entendí bien el nombre, me parece el peor nombre para una canción, pero nadie le puede quitar a Robert el exitazo karaokiano que ha tenido. Creo que hay una ley internacional que esa canción sólo se puede pasar en los Karaokes. La salsa también se hizo presente, consolidándose con grandes hits como lluvia, devórame, dame un beso así, entre otras. La noche se puso álgida, cuando al ritmo de Gitana de los Cadillacs, las Terrazas estuvo a punto de convertirse en escombros, la gente enloqueció y no paraba de saltar desaforada y libremente. El meneíto marcó un hito en la velada, para darle pase a otro gran clásico de Los Iracundos como lo es Puerto Mont (chan chara chan chara chan chan). Cuando ya nuestros cuerpos y nuestras voces no daban más, y la municipalidad obligaba al local a cerrar, un poco de Axe Bahía nos recargó de energías, para continuar la madrugada por otros lares. Para mi fue una noche memorable, redescubrir un lugar después de tantos años, y pasarla tan bien el dia indicado, con la gente indicada.
El Karaoke es la posibilidad de un cantante frustrado como yo de poder agitar las cuerdas vocales y desinhibirme frente a un grupo de colegas, que no están allí para juzgarme ni para calificarme, tan solo para divertirse y acompañarme en mi emoción, de sentirme por algunos minutos, el dueño del escenario. Que les puedo decir, fue una real payasada!
Dato Histórico:
El karaoke se origina en Japón, cuando al cantante Daisuke Inou se le ocurrió crear una máquina para que la gente cantara sus canciones, debido a la gran demanda de sus fans que le pedían les grabe su música para poder cantarla. Es así que se convierte en un entretenimiento bastante popular entre la juventud nipona. Hoy existen los Karaoke pub, lugares similares al terrazas, aunque bastante más modernos, donde la gente acude a pasar un buen momento entre amigos. En lima yo recuerdo el Karaoke del Hotel Country, ya hará unos 15 años o más. Cuando el hotel estaba venido a menos, y podías entrar y chupar siendo menor de edad. Pero Lima nunca ha sido ajena a este tipo de entretenimiento, ya que en la avenida Aviación podemos encontrar varios de estos lugares, y por lo general los grandes casinos recientemente inaugurados tienen también grandes salas, bastante wichas por cierto. Así que la capital nos ofrece Karaokes para todos los gustos y todos los bolsillos, porque eso sí, una buena karaokiada tiene que ir bien acompañada del traguichi de su preferencia. Eso para desinhibir un poco el alma y para que también sea rentable para los propietarios (las utilidades que deja el alcohol son muy jugosas).
Ahora que si no te gusta cantar, también puedes disfrutar de un buen “karaoke”, que nunca viene mal. Provecho!
*Les paso esta página que está bastante simpática, si son tímidos y quieren practicar en sus casas, y también pueden enterarse de cuan desafinados son: http://www.karaokeparty.com/en/songs
2.1.10
El Carrousel
El Carrousel.- Aquel disco giratorio con figurines incrustados en su base, con chirriante música retumbando, luces centellantes reflejándose en las lustrosas superficies y espejos del artefacto. Ahi estan los niños excitados, con los sentidos al mango, repletos de estímulos. Alguno que otro, por simple fisiología, ensuciaría algún caballito con la hamburguesa semidigerida previamente engullida. En fin. Todos hemos ¨visto¨ la imagen clásica del ¨carrousel¨ (flashback del eternamente moribundo Camino Real). La posición más emocionante, a veces...solo a veces, está afuera.
28.11.09
Te llama la llama

Otra de las cosas que extraño de la Lima de los ochentas y noventas es la Feria del Hogar. Cuando llegaban las fiestas patrias era sinónimo de circos y de feria. Por supuesto que desde chico iba con mi familia, y mis primos de Arequipa venían especialmente para magnánimo evento. Para ellos era realmente como ir a Disneylandia. Me acuerdo que había pabellones donde podías encontrar de todo, casi como lo que hoy es la teleferia. Polos, chucherías, hasta electrodomésticos. Tenías los carros chocones, el pulpo, el gusanito, montaña rusa, la mujer gorila, la casa embrujada y todo ese tipo de atracciones propias de un parque de diversiones de época. Claro que cada vez que te subías a uno de esos juegos mecánicos tenías que encomendarte a Satanás. A media tarde te comías tu buena porción de salchipapas y de allí un zambito con helado tricolor. Cuando se acercaba la noche comenzaba lo bueno: La música. Una verdadera institución era el Gran Estelar. Cuantos artistas de la talla de Héctor Lavoe o de Rubén Blades pasaron por ese escenario. Hombres G, Charly, Celia Cruz, Oscar de León, y tantos otros que ni me acuerdo. Aparte de los clásicos peruanos como Frágil y Rio. Ahora con el Boom de los conciertos ya nos hemos olvidado, pero en aquellas épocas también se traía gente de peso. Nunca me voy a olvidar del memorable concierto de La Orquesta Mondragón. Me puedo jactar y decir que yo los vi en vivo en el gran estelar de la ya difunta Feria del Hogar.
No sé bien porque se dejó de hacer, era un éxito total y además parte fundamental de nuestra peruanidad. Era un gen vital de nuestro ADN que seguramente ya no lo necesitamos y por mera evolución ha desaparecido. Algunos problemas surgieron cuando descubrieron que el dueño de la feria, que además vivía allí, estaba sembrando Hierbabuena, y no precisamente para preparar mojitos. Como siempre acá las autoridades retrogradas y pacatas lo pusieron al pobre en jaque. Finalmente la bonanza comercial de la capital y el desarrollo descomunal de la zona pudieron más que la feria y esta termino convirtiéndose en hipermercado, centro comercial y condominios.
La feria también se hizo famosa por sus comerciales. El otrora conductor de concurso Hugo Plevisani era la imagen de la publicidad. No recuerdo muy bien de que iban los avisos pero la idea era que no se entiendan, sin sentido, con el slogan “Te llama la llama”. No sé que tenía que ver la llama en todo esto pero el hecho es que Hugo aparecía como un loco repitiendo esa frase sin sentido alguno.
Años más tarde, los geniales publicistas argentinos Agulla & Baccetti realizaron una de las campañas más impactantes y emocionantes de todos los tiempos. Yo diría que está en el top 5 de estos genios creativos. Curiosamente la campaña se titula “la llama que llama”. Yo no sé si sacaron la idea de la Feria del Hogar o no, pero la coincidencia me tiene sin cuidado por la brillantez de esta campaña. Es una serie de 21 comerciales para una compañía de teléfonos.
Aquí algunos de los mas resaltantes de toda la tanda, pero sinceramente les recomiendo que se den el tiempo de verlos todos. De hecho unos mejores que otros, algunos con un humor demasiado argentino, pero en conjunto son geniales. Disfrútenlos.
19.11.09
Como te extraño

Por lo que si tal vez puede tener un poco más de sentido lamentarse es por una serie de pérdidas que hemos sufrido los limeños con el paso del tiempo. Lima ha sufrido muchos cambios en las últimas décadas, a raíz de la apertura, crecimiento económico y cambios sociales importantes que en los últimos 30 años (de los cuales puedo dar fe) han ocurrido. Es así que el perfil capitalino se ha modificado, trayendo consigo el cierre de diversos establecimientos, productos descontinuados o momentos que no se volverán a repetir. Quiero rendir un gran homenaje a todos aquellos que nos han dejado, y decirles que en el fondo de mi corazón existe la esperanza que en algún momento nos volvamos a encontrar jipi jai jai jipi jipi jai.
Querido Chefers, te busco por las esquinas y ya no te veo, te has ido para siempre, pero has dejado en mí una huella imborrable. Como quisiera algún día poder volver a saborear ese amasijo frito en una plancha mesclado con sus papitas al hilo y todas las salsas.
Davory de mis amores, todavía no encuentro un sanguche de pavo tan rico como el tuyo, los que encuentras ahora ya no son lo mismo. Tu club sandwich y tu hotdog nadie los ha podido imitar. Si tan solo pudiera volver a tomarme una cremolada de cherry (código #2234 – colorante - AG-31 -sabor CH) me conformaría. ¿Para qué creciste? ¿Porque te cambiaste de lugar? Miguel Dasso todavía sufre tu ausencia y te llora. Ya nada ha vuelto a ser igual desde tu partida.
Todos los domingos con papito voy, a tu caballito y una vuelta doy, pacata pacata pam pacata pacata pam. Cada vez que iba al BBQ cantaba esta canción subido en un juego mecánico con forma de caballo que funcionaba con un “RIN”. Ahora se ha convertido en la playa de estacionamiento de un conocido supermercado que una familia china se lo vendió a un chileno (¿se han dado cuenta de la manía que tenemos de hacer referencia a algunos establecimientos sin decir su nombre por creer que le estamos haciendo publicidad gratis?). Me llega al pincho que se hayan tumbado el BBQ (Bar – Bi – Quiu) para que sea la cochera de WONG.
Si bien nunca he sido muy dulcero o golosinero, extraño con toda mi alma el caramelo Monterrico. Que no era otra cosa que un caramelo con sabor de caramelo (Caramel), que tenía además un tamaño y forma perfectos. A veces venían un poco pasados y podías morderlo como una fruna, pero igual eran riquísimos. Y que me dicen de los perdigones, esas bolitas de chocolate rellenas de algún elemento muy crocante, duro y amargo (presumo que era una especie de caramelo), eran ricos y feos a la vez. ¿Qué ha sido de la vida del chupete Picolín? El Cocoroco perita cumple su función pero nada como su versión en chupete. Otro que nos dejó fue el Graps. Ese híbrido de caramelo, fruna y chicle de menta que era genial, además sus reclames eran bastante buenos también. El dulcero que nos esperaba a la salida del colegio tenía una forma peculiar de dar vuelto, lo hacía con unos chicles de chicha buenazos, que al final mas allá de recibirlos como vuelto los usabas para redondear tu cuenta (-Hueso, ¿cuánto va? - S/.3.2 - ya ponme 8 chicles de chicha y lo cerramos en S/.4.0). Otro chicle que pasó a mejor vida fue el 2 en 1, un grande. El mito de que los Tico-Tico han regresado, yo no los he visto todavía, pero que genialidad de golosina. Harían bien los de Chipy o Lays en lanzarlo de nuevo al mercado.
Igual que los Molicrocs, menos geniales, pero igual esas rejillas de queso eran una delicia. ¿Palipapas alguien? El que sí está amagando de una manera muy ingrata es el Sorrento. Me voy, regreso, me vuelvo a ir, regreso en edición limitada, después desaparezco nuevamente. Yo creo que le va a pasar la de Pedro y el lobo, pero igual que rico era ese bastardo, que buen chocolate carajo. Cada vez que me comía uno entero me daba un ataque de asma de la conchasumadre.
Después de tanto dulce no había como una buena Pasteurina heladita, o una IQ de naranja (aunque esta empalagaba un poco también). La que no veo hace tiempo es la Piña Canada Dry, ¿la siguen vendiendo o también pasó a mejor vida?
Acaban de abrir en Trujillo Oeschle, después de no sé cuantos años, y pronto se alista para poblar nuevamente la capital. ¿Correrán la misma suerte Monterrey y Scala?

Para alegrarme un poco me voy a comer un helado. Me provoca una copa esmeralda, pero la original. La que venía con chocolate y maní y con harta mermelada y que en el fondo te encontrabas con una tremenda roca de merengue. Que tiempos aquellos. ¿Se acuerdan esa copa en forma cónica que venía con un chicle en el fondo? Parece que Lamborgini la está reviviendo, ver para creer. Los que sí han revivido son el Esquimo y el Buen Humor, y encima los promocionan que son con la receta original. El Esquimo te la dudo, mi memoria me falla para dar fe que sea realmente el sabor original, aunque el Buen Humor si se acerca bastante.
Ya que ha salido el sol, me voy un rato a la Herradura, o mejor dicho, a lo que queda de ella. Te da la hora en todo el Perú la hora Inca Kolaaaaaa tutu tutu tutu tuuuuu son las doce.
31.7.09
Los mazapanes de la abuela Luna
Pavel era un geólogo recién graduado de la Universidad de Praga. A sus 21 años estaba casado con Diana, una linda chica de cabellos rizados unos meses menor que él, tenían dos hijos. Corina, de 3 años y Arden de tan solo 7 meses de nacido.Antes de terminar su carrera, el departamento de geología de la universidad ya le había conseguido un contrato por cuatro años con una empresa minera en Moquegua. Ellos se habían encargado de todos los detalles y condiciones las cuales Pavel había aceptado. El sueldo era jugoso. Para moverse con toda la familia de Checoslovaquia a Moquegua no podía ser de otra manera.
Llegó el día de la travesía y la familia estaba lista. Las maletas estaban cerradas, los niños en sus respectivos coches, con sus respectivos maletines cargados de pañales, alimento, biberones, juguetes y toda la parafernalia necesaria para un largo viaje de más de 30 horas. Un DC-8 de esa época no podía llegar directo de Europa al Perú. Debían hacer escala en Barcelona, Tenerife, Caracas y Quito, antes de aterrizar en el Jorge Chávez. Para que una vez pisando suelo peruano, tomen un bus con rumbo a Moquegua, unas 18 horas más de viaje. Allí se hospedarían en un hostal en el centro de la ciudad y el día siguiente una camioneta rural llevaría a toda la familia Kapek al campamento minero, donde sería su residencia formal por los siguientes 4 años.
Antes de salir al aeropuerto, reciben una llamada de la abuela de Diana. Les pedía que en el camino pasen por su casa a recoger un paquete. Debían desviarse unos kilómetros de la ruta, pero la palabra de la abuela Luna (originaria de Irznik, Turquía) era ley.
La abuela les entregó una caja envuelta en una tela color celeste oscuro, con unos bordados en azul, y les dijo que no la podían abrir hasta subir al avión.
Todo el proceso de embarque se hizo bastante tedioso, dos niños de esas edades no ayudan mucho. Además la carga mental del tipo de viaje que estaban por emprender es un peso tan grande como el de las maletas que también afecta el desempeño psicomotor normal de las personas. Pero finalmente luego de los tramites de embarque y pasar todos los controles necesarios la familia entera se vio sentada en el avión esperando el despegue.
Una vez el avión estaba en el aire la pareja de esposos se miraron y entendieron que era el momento de abrir el paquete de la abuela. Desanudaron con mucho cuidado el hermoso pañuelo bordado y encontraron dentro una caja de cartón. La abrieron, había casi medio kilo de mazapanes, receta de la abuela obviamente. Los comieron y sonrieron. hasta la pequeña Corina pudo masticar un poco de ese deliciosos manjar, cargado además de todo el amor de abuela, de historia y sabiduría. Volvieron a anudar el pañuelo, lo guardaron en uno de los bolsos que traían y se durmieron esperando ser despertados en la próxima parada de repostaje de gasolina, o hasta que alguno de los pequeños lo dictamine.
Luego de horas interminables de travesía, la familia Kapek llegó al hostal en Moquegua. estaba
ubicado en una de las esquinas de la plaza de armas. Allí pasarían la noche para el día siguiente enrumbarse a la mina. Apenas entraron a la habitación, con todo el equipaje, sonó el teléfono. Pavel contestó. Era nada menos que el gerente de la mina. En un castellano muy rudo le decía a Pavel que su chofer lo recogería del hostal para traerlo al campamento y sostener su primera reunión de trabajo. El Checo, en su masticado ingles trató de explicarle que eso era imposible, ya que no iba a dejar a su familia sola en la ciudad y que además debía descansar del largo viaje. Colgó el teléfono. La miro a Diana y le dijo: - "Creo que nuestra estadía en este país va a ser más corta de lo que imaginamos". La pareja acostó a los niños. Tomaron una ducha juntos y luego se fueron a dormir.La mañana siguiente sonó el teléfono. Diana contestó. era la esposa del gerente. Esta vez en un ingles muy educado les dio la bienvenida y les comentó que a su llegada al campamento minero los esperaba una recepción de bienvenida en el salón principal de las oficinas centrales.
Tras dos horas de ruta para llegar al campamento Pavel y Diana se encontraban un tanto ansiosos
frente al recibimiento. La camioneta los dejó en las oficinas centrales donde se llevaría a cabo el pequeño agasajo y se llevó el resto de su equipaje al chalet que les había sido asignado. Entraron al salón principal con los dos coches y los bolsos de los niños y allí los estaban esperando. En primera fila el gerente general junto con su esposa, y unos pasos mas atrás, medio centenar de gerentes e ingenieros con sus respectivas familias. Pudieron percatarse también que a los costados habían unas impresionantes mesas de buffet llenas de variados y suculentos potajes.En ese momento Pavel, con el temperamento que lo caracteriza, soltó una fuerte carcajada. "Mazapanes, yo te voy a mostrar lo que son verdaderos mazapanes!" Abrió el bolso donde traía los biberones de los niños, y sacó la caja envuelta en el paño celeste que les había dado la abuela de Diana. "Estos son verdaderos mazapanes, originarios de Irznik-Turquía, pruebelos".
Los mineros quedaron deleitados con los mazapanes de la abuela. Pavel y su familia se convirtieron en los hijos predilectos de la mina. Años mas tarde él se convirtió en el jefe del departamento de geología de la compañía y ella, en la mujer más codiciada de Moquegua.
Hoy, casi 40 años después, los Kapek están jubilados y viven en una casa de campo en las afueras de Praga. Diana prepara mazapanes todos los domingos cuando sus nietos los vienen a visitar.
22.1.09
Fuga de ideas
Tengo 11 años, estoy en el colegio, me aburro mucho, cuento los minutos para que den las 12:00 y pueda salir al recreo de media hora.
sto me dieron 2 soles, esos donuts son increíbles, ojalá cuando llegue y atraviese la muralla de grandulones queden los donuts.
Ta´mare, los Swatchs son buenos relojes, no se malogran así nomas, a menos que lo haya metido al agua! Aunque ese tenia pinta de ser Waterproos o walterprud, algo así. La cosa es que si lo metes al agua no se jode. Psss!!!......Pssss!! oye metiste tu Swatch al agua??
blan como sonsos, como los teletubbies pues. En verdad mi mamá tenia razon, soy recontra inteligente.14.12.08
Selmer Bundy II
Cuando niño, mis padres siempre trataron de incentivar mi desarrollo en diversas áreas. Clases de fútbol (tenia mis chimpunes cubillas), natación, tenis, Tae Kwon Do, ceramica, inglés, coordinación motora fina, etc. Por algún motivo que desconozco, ninguna de esas clases era de mi agrado. Siempre iba a regañadientes, pensando en alguna excusa para evadirlas, y por eso nunca duraba más de dos meses en ellas. El maletín alargado permanecio cerrado por casi 20 año. Ahora, ya más liviano, se ha vuelto a abrir para comenzar a sonar nuevamente.
Gracias a Producciones Angel
10.12.08
La (in)soportable levedad del ser
Uno de mis libros favoritos, sin duda, es La insoportable levedad del ser de Milan Kundera.Lo leí por primera vez cuando tenia unos 15 o 16 años al descubrirlo en la mesa de noche de mi papà, y desde que abrí la tapa y empecé a ojearlo, sentí una comezón intelectual (suena pretencioso, digámosle curiosidad autocomplaciente a nivel extracorpóreo, que tal?) que me obligo a reemplazar el tiempo ocupado en perseguir niñas o patear pelotas, en la lectura del citado fajo de papeles empastados.
Tenia 15 años, en pleno apogeo hormonal, pero sobretodo en el despertar de las grandes cuestiones existenciales de todo ser humano, bueno eso supongo. Allí estuvo el gancho. Les facilito para su gozo intelectual, perdón, para satisfacer en algo su curiosidad autocomplaciente a nivel extracorpóreo, algunos párrafos del primer capitulo titulado La levedad y el peso:
La idea del eterno retorno es misteriosa y con ella Nietzsche dejo perplejos a los demás filósofos: ¡Pensar que alguna vez haya de repetirse todo tal como lo hemos vivido ya, y que incluso esa repetición haya de repetirse hasta el infinito! ¿Qué quiere decir ese mito demencial?
El mito del eterno retorno viene a decir, per negationem, que una vida que desaparece de una vez para siempre, que no retorna, es como una sombra, carece de peso, esta muerta de antemano,y , si ha sido horrorosa, bella, elevada, ese horror, esa elevación o esa belleza nada significan. No es necesario que los tengamos en cuenta, igual que una guerra entre dos estados africanos en el siglo catorce que no cambio en nada la faz de la tierra, aunque en ellas murieran, en medio de indecibles padecimientos, trescientosmil negros.
¿Cambia en algo la guerra entre dos estados africanos si se repite incontables veces en un eterno retorno?
Cambia: se convierte en un bloque que sobresale y perdura, y su estupidez será irreparable.
Si la revolución francesa tuviera que repetirse eternamente, la historiografía francesa estaría menos orgullosa de Robespierre. Pero dado que habla de algo que ya no volverá a ocurrir, los años sangrientos se convierten en meras palabras, en teorías, en discusiones, se vuelven mas ligeros que una pluma, no dan miedo. Hay una diferencia infinita entre un Robespierre que apareció solo una vez en la historia y un Robespierre que volviera eternamente a cortarle la cabeza a los franceses.
Digamos, por tanto, que la idea del eterno retorno significa cierta perspectiva desde la cual las cosas aparecen de un modo distinto a como las conocemos: aparecen sin la circunstancia atenuante de su fugacidad. Esta circunstancia atenuante es la que nos impide pronunciar condena alguna ¿Cómo es posible condenar algo fugaz? El crepúsculo de la desaparición lo baña todo con magia de la nostalgia; todo, incluida la guillotina.
El señor Kundera empieza hablando del retorno (y tal vez de la reencarnación), tema siempre polémico, y para un joven de 15 años que anhela conocer la verdad de las cosas (ilusos adolescentes), no había pierde. Pero no queda ahí, ese solo es el disparador que utiliza para dar pie al tema central del libro; la dualidad entre la trascendencia en la vida (peso) y la intrascendencia (levedad).
Esta mezquina microsinopsis, obviamente no le hace justicia a tremenda obra, pero no es mi intención dármelas de crítico literario.
Solo siento la necesidad de recomendar este libro ya que sin duda toca y sobretodo cuestiona (de nada sirve dormir sin descansar) la esencia del ser humano, ambientado en diversos ámbitos de la existencia, como las relaciones, la muerte, el trabajo etc. etc. etc. y etc. (de nuevo estoy envalentonado).
La levedad del ser (ya no el libro, sino la idea) muchas veces me molestò. La ligereza, la falta de reflexión, la vida Light, Paris Hilton. Mientras que por el otro lado, considerè gente más valiosa a los que piensan, rumian, cuestionan, viven concientemente, a mí.
Prejuicio, algo de megalomanía, inmadurez y/o falta de inteligencia. Todas esas son opciones validas para describir la idea que sostenía a rajatabla. Sin duda he aprendido a no hacer juicios de valor, cada quien vive su vida de acuerdo a sus ideales o falta de ellos. Obviamente hay grupos de personas con las que me identifico más, pero de ninguna manera me asumo mejor o peor que otros.
Y para demostrar lo consecuente de mi postulado, haré gala de mi levedad (pesarà una tonelada) con este compendio de detalles curiosos, intrascendentes, sin ningún objetivo mayor que el de perder el tiempo por el placer de hacerlo.
Viva la levedad del ser! Viva la levedad del Tunche! Viva Paris Hilton!


· Sabias que el encendedor fue inventado antes que los cerillos.
· El graznido de un pato (cuac, cuac) no hace eco y nadie sabe por qué.
· American Airlines ahorró US$ 40.000 en 1987 eliminando una aceituna de cada ensalada que sirvió en primera clase.
· Sabias que más del 50% de la gente del mundo nunca ha hecho o recibido una llamada telefónica · Según la ley, las carreteras interestatales en los Estados Unidos requieren que una milla de cada cinco sea recta. Estas secciones son útiles como pistas de aterrizaje en casos de emergencia y de guerra.
· La cucaracha puede vivir nueve días sin su cabeza, antes de morir de hambre.
· Una persona común ríe aproximadamente quince veces por día (deberíamos mejorar eso).
· Es posible hacer que una vaca suba escaleras pero no que las baje.
· Miguel de Cervantes Saavedra y William Shakespeare, que son considerados los más grandes exponentes de la literatura hispana e inglesa respectivamente, murieron ambos el 23 de abril de 1616.
· En los conventos, durante la lectura de las Sagradas Escrituras, al referirse a San José, decían siempre Pater Putatibus y por simplificar "P.P.". Así nació el llamar "Pepe" a los José
· Thomas Alva Edison temía a la oscuridad
· El 80% de las personas que leen este texto intentarán chuparse el codo.
· Sabias que es imposible chuparse el codo.
· Sabias que el orgasmo de un cerdo dura 30 minutos.
· Multiplicando 111111111 x 111111111 se obtiene 12345678987654321.
· En la antigua Inglaterra la gente no podía tener sexo sin contar con el consentimiento del Rey (a menos que se tratara de un miembro de la familia real). Cuando la gente quería tener un hijo debían solicitar un permiso al monarca, quien les entregaba una placa que debían colgar afuera de su puerta mientras tenían relaciones. La placa decía "Fornication Under Consent of the King" (F.U.C.K.). Ese es el origen de tan famosa palabrita.
Y así termino mi avalancha de intrascendencia (mal llamada). La levedad mas pesada.
Como todo, en raciones justas y balanceando los pesos, así supongo debo ser de ahora en adelante.
Equilibrio perfecto entre densidad y levedad, allá voy!
Apoyando la pereza: http://www.leergratis.com/libros-gratis/la-insoportable-levedad-del-ser-milan-kundera.html (para que te lo bajes gratis roño! )
2.12.08
Los 10 mandamientos de mi viejita
1) No le pegues a tu hermano.2) No molestes a tu hermana.
3) Ya te comiste dos helados, suficiente.
5) Hazle caso a tu papa.
6) Haz tu tarea o no puedes ir a jugar futbol.
7) No cruces la Javier Prado en tu bicicleta.
8) No revientes rata blanca.
9) No digas puta, mierda, chucha ni carajo.
10) No veas “la serie rosa”.
Ya de muy niño fui educado en base a 10 principios fundamentales. Fundamentales en el sentido que creo todo ser humano debería ser adoctrinado desde muy crío con ellos. Estos son los llamados “10 mandamientos de mi viejita”.
Gracias a ellos me he convertido en la persona que soy ahora. Una persona correcta, de principios graníticos (como el granítico Chumpitaz “capitán de America”), digno representante de la especie humana ante un futuro congreso intergaláctico alienígena, con altísima capacidad de empatizar con los muimuyes y demás critters, etcétera, etcétera, etcétera y etcétera (siempre son 3 pero hoy estoy envalentonado).
Podría seguir con la interminable lista de virtudes que poseo gracias a “los 10 mandamientos de mi viejita” pero prefiero abrir una ventana hacia mi realidad, con la opción a que la brisa que entre los refresque también.
ico de la obsesión infantil por ingerir el contenido texturizado de las cavidades nasales. No lo entiendo. Pero niño que no se ha morfado alguno que otro no ha sido niño. Calculo, subjetivamente, que un niño sano, ingerirá en el transcurso de su infancia algo así como 2 a 3 kilos de mucosidades nasales. Obviamente este mandamiento fue uno de los mas difíciles de cumplir, por lo que casi ni me esforcé. HOLA SOY EL TUNCHE Y DE NIÑO ME COMI LOS MOCOS. Pero doy fe que tiene cura.
vil, tienen combis. No usan disfraz, usan pantalón de vestir, camisa manga corta, mocasines, medias blancas y gorrito con el logo de alguna tienda de repuestos haciendo equilibrio en la coronilla). Yo con mi bicicleta Monark azul, con los frenos gastados y mi coordinación psicomotriz no muy desarrollada me consideraba un avezado. Sistemáticamente hacia caso omiso al mandamiento numero 7 ya que había descubierto un sitio estratégico en la otra orilla de dicha avenida donde podía violar el mandamiento número 8 que describiré a continuación. Además el barrio inmediato a mi vivienda ya había sido conquistado por mi pandilla (no habían mas timbres que romper con nuestras cuchillas suizas), necesitábamos colonizar nuevos territorios (como Atila el rey de los Hunos). De nuevo, mandamiento violado.
r casi evangélico. Esto me daba muchas más fuerzas y energía para violarlo. Me hizo desarrollar la valentía necesaria para romper el mandamiento 7 cosa que le agradezco a mi mama hasta el día de hoy. Comprar la famosa “rata blanca” era casi como hacer un pase de droga. Uno tenia que conocer la gente especifica y no hablar más de la cuenta. Costaban 3 o 4 soles, lo cual era todo un capital para mí. Esto me llevaba a comportarme de manera servil y cortéz meses antes a la época indicada para hacerme acreedor a cuantiosas propinas (siempre en monedas) por mi buen comportamiento. Ilusos... Una vez adquiridas, acudíamos al parque local para detonarlas previo Fumanchú. Admito me daba un poco de miedo ser el encargado de encenderlas.
nicos, “Las chicas de la oficina” (esa nunca me fue prohibida, dudo que haya conocido esta otra serie. Menos glamorosa, de origen gringo por lo tanto mas chabacana). Para los que no gozaron de esta gloriosa serie Francesa (con traducción al español por las mas dignas representantes del acento de la madre patria) las tramas, bastantes simples, escenificadas en la edad media europea, donde tras líos maritales, infidelidades y demás temas de pareja, uno podía ganarse con alguna que otra glándula mamaria o algún acto amoroso fina y discretamente montado (en la foto Penelope Cruz haciendo sus pininos en actuación por llamarlo de algún modo elegante) lo cual era suficiente para liberar los más bajos instintos de cualquier niño, cuasi púber. También es claro que ese mandamiento fue FELIZMENTE violado.Y bueno, para concluir debo acotar que por momentos me invadía la culpa por mis herejías. No creo que ese haya sido el objetivo de mi mother. Ella creció con los mandamientos de mis abuelos. Así que solo continúo el ciclo.
No terminare con un mensaje ni moralista ni anárquico, pero creo que la mayoría de veces las reglas solo existen para ser rotas, sobretodo cuando son reglas irracionales y que van en contra de la naturaleza humana (aquí no estoy hablando de los mandamientos de mi viejita, eso era solo un ejemplo… sino se molesta).
Libre albedrío, libre elección, democracia, libertad, pero libertad real no la simulación de libertad impuesta como la que vivimos.
Si te quieres drogar, drógate!, si quieres casarte con Pancho y tu te llamas Pepe, cásate!, si sientes que te sobra un colgajo de piel entre las piernas y eres infeliz por eso, sácatelo! Y podría seguir y seguir.
Ojo que no hago juicios de valor, yo no decido que esta bien y que esta mal. Cada uno es responsable por sus actos, eso es todo.
Y ahora si para terminar: un beso para mi mamà.









