Iluso él, perdió la fuente de su poder sobrehumano, la peluca. Dalila un día la cambió por un cartón de cigarros, y así llego a nuestras manos, previa coima de ley. Yo (aka El Tunche) y mi hermano gemelo de distinta madre y padre (aka El Minotauro), contamos con la pelucadesansón, la cual nos adjudica el poder y derecho divino de criticar, joder y pastrulear a quemarropa. Tú! ven y hazte acreedor de alguna mecha de la peluca, poder infinito de opinar y divagar libremente. NO LO LEASSSSS

31.1.10

La chica y su muralla

Día tras día, sin descanso alguno, se dedicó a construir una pared. La chica no se detenía a pensar la función que tendría este dique construído en medio de un terreno baldío, tan solo colocaba ladrillo sobre ladrillo.
Encontró una mecanicidad en este acto, como una trabajadora de una fábrica de cosméticos que pone la tapa al producto al aparecer por la corredera mecánica. Siempre un ladrillo a la vez, nunca las dos manos ocupadas con los bloques, ya que ella sabía que su pared era endeble y siempre debía estar a la alerta de un posible derrumbe. Tonta no era. Nadie le había enseñado a construir, y nunca fue aficionada a esos jueguitos infantiles de piezas armables. Confeccionaba su muro a puro instinto.

Su pared no tenía fecha de caducidad, no sabía cuando pararía de levantarla. Solo un día, ya cuando la pared tenía varios metros de elevación, se le cruzó un tierno perrito. Pocas cosas en el mundo la conmovían más que un cachorrito buscando una caricia o reboleandole la cola. Por un corto tiempo dejó en pausa su labor y se entregó por completo al cuidado de este cachorrito. Al parecer este can tan dulce le había hecho postergar no solo su actividad sino también su propio cuidado. Pero, ¿Quien puede criticar eso? Bastaba ver la mirada del cachorrito para entenderla.

Una tarde, como era ya costumbre, se acercó con un jugoso trozo de carne para alimentar a su preciada mascota. Pero ocurrió algo inesperado y horrible. El cachorrito, de una sacudida, se desprendió de lo que parecía ser su piel, y se descubrió por completo. Era un horrible zorro, disfrazado, con afilados caninos y garras como clavos. La chica no tuvo espacio ni tiempo para reaccionar ante el terrible descubrimiento quedándose congelada en su sitio incrédula y con el pedazo de carne en la mano. El feroz zorro se abalanzó sobre ella arrancándole salvajemente la mano que sostenia el jugoso bocado y lesionandole irreversiblemente un ojo.La chica fue víctima de su propia inocencia y de su bondad.

Esta experiencia le hizo automaticamente reiniciar su postergada labor. Siguió construyendo su muro. Ahora lo hacía con mucho más cuidado (y más dificultad), dado que al haber perdido una mano y un ojo cualquier derrumbe podría ser fatal. Ladrillo tras ladrillo, tras ladrillo, tras ladrillo.
Tomó un descanso, y por primera vez hizo una pausa completa para contemplar su obra; Su muro había sido construido alrededor de ella, creando una prisión. Claro, como había perdido un ojo su visión no le hizo notar que estuvo construyendo en una linea circular con ella atrapada al centro de esta muralla, ahora celda.
-¡Que he hecho!- pensó. -He construido mi propia cárcel-.

Nunca intento trepar, o buscar un ladrillo flojo para poder salir. Tras el pánico inicial, poco a poco fue sintiendose en paz, tranquila, segura.
Ya sin tener que construir tuvo mucho tiempo para pensar. ¿Para qué empecé a levantar esto en primer lugar? -se preguntó-. Al instante se le vino el recuerdo traumático de ese maldito zorro disfrazado de cachorrito, de como la engaño para terminar mutilandola. Como fue utilizada. La respuesta llegó sola....pero... ese zorro, ese perverso ser fue quien ocasiono que mi muralla se complete-reflexionó-. Aquí en mi fuerte, no habrá cabida para ninguna otra hiena carroñera con careta de mansa oveja. Ese zorro, mutilándome como lo hizo, me ha dado seguridad... y recién ahora veo que eso buscaba al construir esta muralla , encerrarme. Gracias zorro... te detesto pero gracias.

Lo único que no notó, era que bien arriba en el cielo, ya rondaban decenas de buitres...y esta vez sin disfraz.

28.1.10

Las Ruinas de mi País

Hace un par de meses estuve en Cusco, casi 10 años después desde la última vez que fui. Encontré un pasaje barato en oferta y me largué. 3 días con sus noches en la ciudad de los Incas. No hice nada. Simplemente me quedé en la ciudad, caminando, comiendo, tomando, paseando, descansando. Ya en mis visitas anteriores había hecho todos los recorridos clásicos: City tour, Sacsayhuamán, Pucapucara, Quenqo, La Zona X, Tipón, Chinchero, Pisac, Valle Sagrado, Ollantaytambo, Camino inca, Machu Picchu, Maras Moray, Tambomachay, Pichanaqui, Qoricancha, etc. Todo el boleto turístico recorrido de arriba abajo, a pie, en combi y a caballo. Esta vez sólo Cusco, plaza, calles, bares, restaurantes, mercados, etc.

Encontré una ciudad algo cambiada. Más bulliciosa. Con una mayor oferta de establecimientos. Muchísimos turistas. Atiborrada de hoteles. Nuevos locales, Bembos, MacDonalds, y esas cosas que son símbolo de progreso pero que todos sabemos en el fondo que no va más allá de ser tan sólo eso, un “símbolo”. La verdad que la sensación que me dejó fue de un lugar hostil. El Cusco místico, relajado, se había hecho a un lado. Si querías estar tranquilo por un momento tenias que irte a la campiña, porque lo que es la ciudad, imposible. Tanta es la oferta que los aspectos negativos también han aumentado.

Ni bien sales a la calle empiezan los jaladores. Individuos en pugna por tu dinero. Todos quieren que entres a comer a su local. “come here my friend” “free beer”. Poscards. Paintings. Muñecas. Chicles. Excursiones. Marijuana, Cocaine. Pizzas. Trucha. Collares. Lustra botas, volantes de discotecas, happy hours. Realmente te atosigan con demasiadas cosas, y en lo particular yo no soporto eso. Si quiero algo, o tengo una necesidad, soy lo suficientemente autosuficiente como para decidir Qué, Cuándo, Cómo y Dónde lo obtengo. Soy lo suficientemente curioso como para encontrar lo que estoy buscando. No necesito que me lo metan por las narices. Necesito paz. Sentarse en la plaza de armas era un martirio. Antes me sentaba con un libro en la plaza y me queda horas leyendo tranquilo. Hoy, imposible. Aunque vengo del tráfico limeño, Cusco no se queda atrás. Ya no se respira el aire fresco y puro de antes, los taxis, las combis, todo en chiquito, pero la misma mierda que acá. Tombos y Serenos como cancha. Eso tal vez si sea positivo, te da una cierta sensación de seguridad, pero por otra parte te sientes como si estuvieras caminando en el Gueto de Varsovia, siendo vigilado por la Gestapo. El camino al aeropuerto es horrible, la pista llena de huecos, todo caótico, sucio, tierra. Además que todavía no estás libre de los taxistas estafadores que se aprovechan de los turistas, cobrando sobreprecios, o directamente quitándoles su plata (está claro que el gringo es huevón y fácil de estafar pero esa no es escusa).

Damas y Caballeros, Niños y Niñas; les presento al activo más importante del Perú. Así es, Cusco como alfombra roja de Machu Picchu, es probablemente nuestro activo (y atractivo turístico) más importante. Nuestro Pareto emocional y turístico. Es el sentido que le da el mundo al Perú. Sin desmerecer otras actividades importantes que tenemos, Cusco es nuestra punta de lanza. Pero claro, de eso en el gobierno, poco importa. No podemos ser tan brutos de descuidar esta oportunidad.

¿Por qué en estoy 10 años no se ven cambios positivos sustanciales para incentivar un incremento exponencial de turistas satisfechos? Cusco no está ni cerca de los estándares turísticos mundiales. Si fuera turista me la pensaría dos veces antes de venir. Y eso que si me agarra un chaparrón, me quedo varado 3 días en un pueblucho poco preparado para eso, todo porque el gobierno peruano es torpe, inepto, pachochudo y miope. Centrando siempre la discusión en temas tan estúpidos que claro, están muy ocupados para las cosas “importantes” (Mafalda ya nos aconsejaba que no permitamos que lo urgente le quite tiempo a lo importante). En vez de tanto tanque chino para una eventual guerra, varios helicópteros para casos de emergencia y desastres naturales. ¿Defensa civil? El ejército en vez de rascarse los huevos debería tener una brigada capacitada y lista para actuar en estos casos y pasar los papelones que pasamos (hablando únicamente de la imagen del país hacia afuera, porque del tema salvar vidas humanas y prevalecer la dignidad de las personas ni que decir). ¿Remodelar la casa de haya de la torre? Arreglar las estaciones de tren de Ollantaytambo y Aguas Calientes. Aeropuertos decentes en provincias. Es inaceptable que ante hechos tan lamentables como los que vienen ocurriendo en Cusco, a causa de los imprevistos de la naturaleza, el gobierno no tome las medidas preventivas necesarias y no reacciones de manera adecuada, eficaz y eficiente para solucionar la crisis lo antes posible. Ya lo vivimos con el terremoto en pisco, que hasta el día de hoy no se ha solucionado el problema, lo venimos sufriendo hoy, y lo seguiremos sufriendo mañana, porque a la clase política solo le importa quedarse en el poder y no el bien común del país. De que sirven Moodys, las inversiones, el crecimiento y todo eso (que por cierto me parece muy bien) pero si después sale la realidad al mundo de la ineptitud del estado. Como decía mi profe Idel, lo que escribes con la mano lo borras con el codo. Y eso es lo que estamos viviendo en nuestro país, lo que me hace pensar y sentir que esta sensación de progreso es un holograma momentáneo, porque todos los peruanos estamos usando arduamente nuestros codos.

(Fuente: elcomercio.pe)

Después nos preguntamos porque la gente se escandaliza con candidaturas como la de Bayly. ¿Lo ven poco serio a él? Es acaso menos serio que el obeso bipolar. Que el chalaco ladrón. Que la ex ministra inepta saca-cuerpo y asesina. Que el mudo cutrero que nos viene hueviando hace años. Que la frígida perdedora. Que el cachaco marioneta. Que el basquetbolista ensotanado. Que el decrepito ladrón errebecista. Y la lista es larga. Es la hipocresía y la doble moral tan tradicional de nuestra patria.

Yo espero que cuando los turistas visiten mi país, vayan y se entretengan con las ruinas de Machu picchu, y no sufran las consecuencias de la ruina moral, política y gubernamental en la que vivimos.

25.1.10

Contrasentido


Las paradojas, las contradicciones, las sinrazones, las excusas, lo irracional, las discordancias, el contrasentido, el hoy si mañana no, nunca serán bocados faciles de digerir para mi.
En varias ocasiones he escrito por este medio como las propias contradicciones son elementos valiosos para llegar a conocernos y que es posible encontrarle un gustito. Pero en ciertas situaciones ese dulzor esporádico se me hace agrio y rancio de una sola.

Será posible que una misma persona, un mismo ser, se conjugue de esta manera?:
  • Leal/desleal
  • Bueno/malo
  • Apegado a la verdad/mitómano
  • Generoso/egoista
  • Existoso/fracasado
  • Feliz/depresivo
  • Querido/odiado
  • Inteligente/estúpido
  • Sumiso/manipulador
Porqué será tan complicado entender que uno no es ni uno ni otro, sino tan solo que uno se adapta a las situaciones, a veces exitosamente y a veces no tanto?
La precariedad emocional que tenemos como especie siempre nos hace olvidar la gama, el espectro, llevándonos a los polos. Es mucho más fácil, a veces menos doloroso, a veces más conveniente convertirse en un ser dicotómico (si ó no).
Existen personas que exhiben rasgos psicopáticos (los llamados antisociales) en su personalidad. Hablemos de culpas y responsabilidades.
El psicópata que comete un delito debe ser juzgado por esta conducta o se debe considerar un enfermo y ser tratado como tal?
Bajo la ley, estas personas pagan sus culpas en prisión. Es decir, se les responsabiliza por sus acciones como cualquier delincuente común.
Caso opuesto al esquizofrénico. Si este personaje oye voces "obligandolo" a cometer un asesinato, por decir algo, no va a la cárcel. Va a un hospital. Donde es tratado como enfermo no como asesino.
Para la medicina, ambos tienen un transtorno, la diferencia es que uno es conciente de sus actos y el otro no necesariamente.
Crimen y castigo? Crímenes fueron cometidos y las víctimas sufrieron las consecuencias. Importan las causas, las circunstancias, los desequilibrios neuroquimicos en el cerebro?

Estos ejemplos extremos tal vez demuestran como el hombre actua de distintas maneras bajo diversos estimulos. Existen los patrones de conducta, la personalidad, el carácter. Pero si no se es capaz de entender que lo bueno y lo malo no son más que denominaciones abstractas (se podria decir que lo bueno es la ausencia de lo malo y viceversa) y hasta subjetivas, nunca se podra llegar a comprender realmente a una persona, a su esencia. Lo abstracto siempre es mas dificil de "ver".


Hoy decidi, finalmente, convertirme en un ser egoista (denle el matiz que más les convenga), cuidaré mi pellejo antes que el del otro y a diferencia de intentos anteriores, lo haré sin cargo de conciencia ya que al fín aprendí (a golpes, y que golpes) que cuando uno se queda cojo la primera opción para apoyarse y seguir avanzando es fortalecer los brazos y arrastrarse por uno mismo. Si la ayuda llega bienvenida será (y muy agradecida....dije egoista no ingrato), pero por dar por descontada la ayuda uno corre el riesgo de no fortalecer los brazos y quedarse postrado sin poder avanzar.


Egoista? si... creo que me lo merezco por ahora.

22.1.10

Metal Mecánica

Parte I

Hace unos días una amiga que no veía hace 5 años me escribió un mensaje en Facebook: -“R u in Peru right now? I arrive in Lima tomorrow nite late and there for 2 days I think…Obviamente cuando leí eso me emocioné bastante porque nos íbamos a reencontrar después de tanto tiempo. Le contesté al toque ofreciéndole que se quede en mi casa y dándole mi teléfono para que me llame apenas llegue. Su respuesta no tardó mucho y me comentó que se iba a quedar en el Swissotel y que cuando esté ya en Lima me llamaría. Hasta allí nada raro, pero por algún motivo mi cabeza comenzó a contarme un cuento. Es una manía lúdica (en realidad obsesiva y pajera) que tengo de inventarme historias basándome en pequeños datos o cabos sueltos. Es una intuición que me ayuda a construir estas historias sin sustentos científicos pero que muchas veces resultan ser ciertas. ¿Para qué viene a Lima? ¿Por 2 días (no estaba del todo segura)? ¿Me avisa un día antes? ¿Se queda en el Swissotel? Mmmm yo creo que hay algo más detrás de esta visita inesperada. A todo esto, Lima esta convulsionada con la llegada tan esperada de Metallica. Se rumoreaba que la mítica banda se hospedaría en el Swissotel y que llegarían a Lima 24 horas antes del concierto. ¿Tendrá algo que ver la visita de mi amiga con esto? Recibo una llamada de un número desconocido el lunes por la mañana. Era mi amiga. Ya estaba en Lima. ¡Que emoción! Le pregunté que hacía por acá, y me contestó muy escuetamente que venía por trabajo. Conversamos unos minutos y me dijo que se iba a pasear al centro, la catedral, las catacumbas, etc. Tenía el día libre porque su jefe recién llegaba en la noche. Quedamos para vernos más tarde. Ella tenía una reunión a las 5 y después yo iría a recogerla al hotel. Ya se imaginan ¿no? Mi cuento comenzó a tomar mayor solidez, aunque seguía siendo tan solo una ilusión, una travesura mental. Como a eso de las 6 de la tarde me vuelve a llamar la ilustre visitante foránea y me dice que me caiga por el bar del hotel a tomar unas cervezas (ella estaba allí con sus colegas del trabajo) para después salir a comer algo. El cuento en mi cabeza ya estaba casi terminado, solo faltaba contrastarlo con la realidad y comprobar su veracidad. O mi amiga era parte del staff de Metallica o era parte del staff de arqueólogos de la universidad de Nashville que venían a realizar un estudio sobre la Huaca Huallamarca. Antes de entrar al lobby del hotel pude notar un pequeño grupo de fans de Metallica (lo que confirmaba el rumor del hospedaje de la banda) y un gran número de corpulentos vips vestidos con sus tradicionales polos amarillo fosforescente. Me acerqué al bar del hotel y al toque la vi a mi amiga caminando alegremente por el lobby. Se le veía bárbara, y curiosamente se llama Bárbara. Nos dimos un abrazo muy emotivo y mi primera pregunta no fue otra que: “¿Qué haces acá?”. Con su carita risueña me contesto: “Trabajo para Metallica, soy la asistenta personal del baterista”. Ya estaba todo dicho. Yo no sé si estaba más emocionado por tomarme unas chelas con ella y parte del staff metalero o porque mi cuento pajero había triunfado y había sido galardonado con la mayor distinción de la academia de cuentos pajeros hechos realidad. Al margen de todo, fue bonito el reencuentro con un amiga que no veía tanto tiempo y que gracias al Facebook (amado por muchos vilipendiado por otros tantos) nos pudimos ver un rato en su fugaz paso por lima.

Parte II

El plan era tomar unas chelas en el bar del Swissotel y de allí salir a comer algo. Era un plan tempranero porque Bárbara tenía que estar de regreso a eso de las 10 para ir a recoger a su jefe (Lars Ulrich) al aeropuerto. Estuve conversando un rato con Chip y Luke, sonidista y jefe de escenario respectivamente, y estaban encantados con Lima. En la mañana habían estado en las catacumbas del convento de San Francisco y habían alucinado. Ya habían probado el cebiche y el pisco sour y estaban realmente ilusionados con ese descubrimiento. Se nos unió también Gabriela, de producción. Les habían dicho para ir a Larcomar. Cuando escuché eso se me pararon los pelos de punta, tenían unas pocas horas de distracción en Lima y no los iba a dejar que las malgasten en ese atractivo turístico. Les propuse un plan alternativo, ir a comer algo criollo y de allí a un bar. Les gustó la idea y emprendimos camino. Allí estaba yo, manejando mi carro junto a la bárbara Bárbara, con 3 miembros del staff de Metallica. Llegamos al restaurante y les puse sobre la mesa un banquete. Tamalitos verdes, anticuchos (Chip puso en su estado de Facebook “Just had cow´s heart for dinner! Whoa…"), wantanes de langostinos, causas, yuquitas, tiraditos, choclo, lomo saltado, etc. Todo bien acompañado con unos buenos chilcanos de pisco. La noche terminó con más chilcanos y pisco sours en un bar al borde de la bajada de baños, junto al puente de los suspiro, en Barranco. Los gringos estaban realmente impresionados, comparando Lima con Barcelona (osadía que yo ya me he atrevido a hacer en este blog) y felices de haber aprovechado así las pocas horas libres que tuvieron por acá. Ya en el carro camino de regreso al hotel me hicieron la pregunta: “¿Vas a ir mañana al concierto?”. Mmm bueno, emm, no sé (La verdad que no soy muy metalero que digamos, me gusta más el estilo de Sabina, pero si me iban a ofrecer una entrada de cortesía no iba a rechazarla). Bárbara me dijo que me iba a dejar las entradas en el front desk y que pasara a recogerlas el día del concierto. Me despedí de ellos “really nice to meet you, see ya tomorrow at the venue”. Me despedí con mucho cariño de Babs (su nick gringaso) y quedamos en encontrarnos en el escenario.

El trámite para ir a un concierto tan multitudinario (cincuenta mil puntas) no es de lo más amigable. Taxi, larga caminata, controles, más camita, más controles, hasta que finalmente encuentras un espacio decente frente al escenario. En mi caso tratando de que sea lo más cerca posible pero guardando la distancia de la multitud. Un mar de gente con polos negros con los diseños de la banda. Un escenario inmenso. Pantallas. Luces. Pirotecnia. Parlantes. Yo solo conocía una canción, que en realidad es un cover que ellos hacen; Whiskey in the Jar, y que además ni siquiera la tocaron. Pero el concierto estuvo supremo, que puedo decir. Allí me di cuenta que conocía una par de canciones más que son buenazas, como “Nothing else matters” o “Enter Sandman”. El metal está mal marketeado, porque a mí que no me gusta la música estridente pero este me pareció un conciertón. Por momentos me quedaba parado y podía sentir la música vibrando por todo mi cuerpo, desde los pelos, la piel, hasta las entrañas. En realidad no es necesario oírla, basta con sentirla. Antes que termine el concierto Bárbara salió un ratito del backstage a darme el encuentro. Era imposible hablar por la bulla. Estuvimos juntos un rato, nos tomamos una foto y nos despedimos.

Recién 2 días después del concierto mis oídos volvieron a la normalidad y el pitito que no me dejó dormir la noche del concierto por fin se desvaneció. Lo que nunca se perderá es el recuerdo de un reencuentro tan especial con una gran amistad.


video


*En la barra de la izquierda, mas abajo, pueden escuchar la versión original de Whisky in the Jar, la versión de Metallica y una versión más.

18.1.10

The Rambo Complex


Supongo que cualquier adulto joven de mi generación alguna vez vió, escucho ó se hizo hincha de Rambo.
Sí, aquel renegado, ex combatiente de alguna de las guerras (creo que de Vietnam) literalmente fabricadas por nuestros queridos yankees para actuar como desfogue, tubo de escape o como la chica del hilo dental en la playa -cortina de humo es una frase ya quemada- ante alguna crisis interna. Algún escandalo de corrupción política (saludos Nixon), algún actor hollywoodense que no se dió cuenta que la cámara estaba apagada hace rato (hola Ronald), algún cowboy jugando a conquistar al mundo y prohibir el color rojo en el mundo (un beso amigo Bush papá),  algún ampay con los calzoncillos en los tobillos o manchas llenas de vida (un abrazo Clinton -este es el que más me gusta), algún limítrofe intelectual incapaz de dirigir una potencia mundial (un cariño Jorgito Bush jr.) y ahora una megaestrella pertenciente a una minoria étnica al cuadrado ( afroamericano y de situación acomodada desde su niñez). Sobre él no emito juicio aún. Aunque admito me cae bien el Osama, perdón, Obama (amo la ironía divina).

Para variar me fuí por donde no quería en este post. Regreso a Rambo.


El hombre (Rambo) , practicamente combatía sin ayuda, y derrotaba ejércitos enteros. Armado con un cuchillo (el famoso cuchillazo; dentado por un lado y con el filo similar al sarcasmo de Jon Stewart por el otro) y una metralleta de unos trecientos kilos.
Evadía tormentas de balas, proyectiles y granadas enemigas sin rasguño alguno y poseía la capacidad de eliminar en promedio treinta enemigos con una sola bala, sin contar que con un arco y flecha reventaba tanques blindados.

Algunos zonzos (como el que aquí tipea) cayó en el juego cinematográfico, creyendo y asumiendo que ser ¨Rambo¨ era posible. Yo fuí Rambo.
Siendo médico, tendré que ponerle un título con cierto caché a este fenómeno. Le llamaré THE RAMBO COMPLEX (¿En inglés todo duena más creíble no?).

Concluyó finalmente que Rambo no existe, es ficción, es fantasía y aconsejo a quien aún sufra de este Rambo Complex, que despierte y que se reintegre al ejército como cabo raso, como al inicio lo fué y lo somos todos.
Consejo de pata.
Basta una bala de pequeño calibre para matar a cualquier hombre, y una flecha no destruye un Panzer.

Sylvester: Casito, pero casito me cagas...

Aquí les presento el caso de un buen amigo el cual también en algún momento de su vida cayó en este terrible Rambo Complex. Valientemente decidió contar su testimonio (gráfico en este caso). Una imagen vale más que mil palabras. Tengan cuidado que pueden terminar como el valiente de la foto (enfermo con este síndrome al momento de la instantánea)). 


14.1.10

No Cumpleaños

Desperté muy temprano, cuando noté que había sido invitado al no cumpleaños sin enterarme. La invitación la había recibido hace 8 años. Siempre los había celebrado de alguna manera, pero esta vez iba a ser diferente, no me había enterado.

Coraje: Sentado en la silla del juez estaba Valentín con su flauta. Tendría unos 10 años y síndrome de Down. Cada punto lo gritaba descoordinadamente. Su angustia fluía libremente por su garganta para convertirse en gritos y gemidos de desesperación. No podía quedarse quieto ni callado. Para mí no era habitual ese tipo de manifestaciones por lo que me llegaba a incomodar. Yo seguí jugando igual de mal, pero no podía evitar angustiarme un poco. Después del matchpoint me senté en una banca para rehidratarme. Valentín me siguió con la mirada girando todo su cuello. Los gritos y gemidos no paraban de retumbar mis oídos y mi alma. Muy cuidadosamente le pregunte si sabía tocar la flauta, y si le gustaría tocar alguna melodía. Haciendo un pequeño gesto accediendo a mi petición, posó la flauta sobre sus labios y comenzó a tocar. Llegó la tranquilidad y el descanso. Todo se calmó. Si bien las melodías no eran de lo más armónicas, apaciguaron las angustias de todos y por un momento trajeron paz a la cancha de arcilla. Pasados los minutos Valentín terminó su serenata y no faltaron los aplausos y los bravos. Había sido un momento muy enternecedor. Me despedí de él y me regaló una gran sonrisa. Le pedí que siga practicando y me fui.

Fragilidad: Veo pasar por mi ventada una vieja. Para que le agarren cariño diré mejor, una viejita. Le calculo unos 80 años, tal vez más. Vestida con un vestido muy elegante de color morado. Pelo blanco perla con tonos morados probablemente a causa del reflejo del vestido. Todas las joyas de la corona entre collar, aretes y anillos. Calzaba tacones gruesos y cerrados pero tacones al fin. Por la distancia no podía oler nada pero podría jurarles que por lo menos llevaba encima medio frasco de perfume de glucosa. La señora con las justas podía caminar, y si no fuera por las dos enfermeras que cual marioneta la hacían desplazarse lentamente por la vereda, la viejita estaría bien sentada en su sofá esperando que caiga la noche en compañía de su canario.

Risa: Parado en una luz roja veo a través de la ventana de un Subaru Impresa una chica bastante simpática, andaba en sus “mid-twenties”. Por alguna razón me quedé mirándola, pero ella no se percató que yo la estaba observando. De pronto pasó lo que pasa todos los días pero que nunca me hubiera imaginado. Acercó su dedo uña-larga a uno de sus orificios nasales y comenzó la excavación. Sacó un moco que lógicamente se le quedó atorado dentro de la uña. Con otra uña lo recuperó. Lo redondeó. Lo miró. Y…………………..? se lo comió. Me pareció cósmicamente alucinante presenciar tan banal acto, en lo que apenas duró la luz roja, de principio a fin. Ese ritual mucoso se convirtió prácticamente en un acto religioso. Mis carcajadas no podían parar mientras les iba narrando paso a paso a los demás ocupantes del carro lo que mis ojos veían. Es probable que la simpática chica haya escuchado mi risa a lo lejos como banda sonora de su actuación, pero definitivamente no se dio por aludida.

Angustia: Acudo al llamado de una amiga. La compañía de alarmas le avisa que están robando su casa. Toda su familia está en la playa y el panorama es incierto. Nos subimos al carro y atravesamos lo más rápido posible el tráfico limeño de un viernes a las 6 de la tarde. Cuando llegamos a su casa el panorama seguía siendo incierto. 3 serenos, 1 policía, el motorizado de las alarmas (honestamente parecía un disfraz de jalowin) y un cerrajero tratando de abrir la chapa de la casa. El “reporte” policial decía que no se sabía si los delincuentes estaban aun dentro de la casa por lo que había que entrar a cerciorarse. Una vez abierta la puerta, el tombo sacó su arma con una mano, y con la otra sacó su celular (supongo que todos han visto alguna vez a un tombo hablar por celular). Medio agazapado entró a la casa y en filita detrás de él entró mi amiga, el tío de mi amiga, otros amigos más, un sereno, el de las alarmas y hasta el cerrajero (parecía el capitulo del Chavo del 8 cuando entran a la casa de la bruja, no les miento). Después de una minuciosa búsqueda se concluyó, y así lo indica el parte policial, que no se encontraron a los delincuentes dentro del recinto. Aparentemente los choros se asustaron con el estruendoso sonido de la alarma y salieron corriendo, pudiéndose robar tan solo un trozo de loseta del patio exterior, aunque algunas pericias sostienen la teoría de que esa loseta habría sido sustraída por el jardinero meses atrás. Por suerte la ansiedad de un posible robo desapareció, y nos sentamos en el murito de la casa a comer chups y a esperar.

Magia: Para cerrar el día fui testigo de un acto mágico-simbólico-sagrado-espontaneo. Siguiendo las más fieles técnicas del maestro Jodorowsky (chanta y mercachifles para muchos), presencié el momento justo y el timing preciso en el que un colega realizó casi sin saberlo un acto de Psicomagia. De tal manera cerró una parte oscura de su vida para dar luz a una nueva etapa. Un nuevo camino de arboles tupidos que dejan entrar algunos rayos solares y que cada vez se va abriendo más a un océano de oportunidades.

Sin saber, sin ser consciente, había celebrado el no cumpleaños a cabalidad, mejor imposible. Llegué a mi casa, encendí el lamparín y me fui a dormir.

10.1.10

Hormiga...estúpida hormiga


Hay gente como hormigas en un hormiguero. Se pisotean unas a otras, se utilizan como escaleras. La de abajo no se molesta, sabe que así funciona, pero sin duda sueña con llegar a ser la que pisotea y llega rápido . No tan solo cumplir orgullosamente -y resignadamente- con la tarea de ser la ¨base indispensable¨ o vital para que la comunidad llegue al objetivo final.
Poco inteligente es la hormiga que, conociendo la estructura del hormiguero, infla el pecho con orgullo al reconocer lo valioso de su función. Nadie quiere servir de escalera de nadie. Todos queremos estar en el último peldaño. Sumisión el pecado final.

Releo lo que recién escribí y me sonrío. Parece un postulado revolucionario izquierdista escrito por el Che Guevara a los once años de edad (desenfado el mío al compararme con el Che, aunque sea a los once años. Y no porque lo admire, ni mucho menos, pero no pues, no te juegues pes Tunche).
No solo me río por eso, sino tambien por lo errado de la premisa desde su mismo origen. Las hormigas no trabajan así. La potencial comparación con la sociedad humana se resquebraja y salpican pedazos como vidrios rotos.
En el hormiguero las hormigas que hoy sirven de sostén para que la otra llegue al objetivo (pisoteando rudamente a sus compañeras), mañana será la que le pise la antena izquierda a la que ayer la utilizo de plataforma. Simple. Hoy tú, mañana yo. Todos felices. Entendible el orgullo de pertencer a un engranaje justo y sin desigualdades.

Releo. Me río más. El Che cumplió catorce años de edad. Se nota una evolución en el desarrollo de esta idea.

Esta comunidad de hormigas debe ser un ejemplo, todos por el bien común, trabajando sin diferencias, cumpiendo nuestras labores (¿asignada por quien?) y sintiendo satisfacción por los futuros resultados que sin duda serán beneficiosos para todos (por igual).
Los fundamentos básicos de la zurda están en un hormiguero. Los vacíos llegan. ¿Donde queda la individualidad de estas hormiguitas (que son todas igualitas fisicamente)?

El bienestar común no puede estar supeditado a ningún tipo de opresión de la individualidad y las aspiraciones personales. Por otro lado, de ninguna manera las aspiraciones e individualidad de una persona debe actuar en desmedro del bienestar común ni menos personal de algún miembro (al que en algún comment me salga con la dë: ¨Las libertades de uno terminan donde empiezan las del otro¨,  le envió por Serpost el calendario de Susan León del ´96, por ganzo).

¿Y como haríamos ah? , ni uno ni otro, y el medio es imposible (por simple lógica siempre existirán miembros a los extremos)
Socialistas, liberales, comunistas(si acaso existen aún), neoliberales, conservadores, neoconservadores (estos son los peores), indigenistas, hippies (fumando huiros en tu cama de margaritas y crisantemos cambiarás al mundo), capitalistas, nacionalistas, anarquistas, teócratas... están todos en la misma cojudez. Más perdidos que yo (que sé leer y ojalá también entender lo que leo) o que un padre que permite, por su ignorancia y ¨orgulloso legado¨, que su hijo muera por vivir como hace quinientos años en el medio del Amazonas. Todos pérdidos. Todos cagados.

¿Cuando saldrá un líder honesto que diga la verdad?...que nadie tiene la solución a los problemas, que finalmente para lo que somos buenos como sociedades es para tapar huecos temporalmente mientras van apareciendo y ya. Nada de teorías, de planes, de predicciones reales. Solo un par de lampas y a hechar tierrita.


Izquierdista huevón, derechista huevón. Asúmelo ya.
Yo ya lo asumí: Todos somos unos huevones (lo bonito del mundo es que siempre hay huevones más grandes que otros, no somos hormigas felizmente)

¿Qué asco la política no?  Al menos nos facilita el camino al entendimiento que la especie humana aún continua en el continuo proceso de evolución según lo explicado por Darwin. Pero no se olviden que evolución -en terminos Darwinianos- no significa ¨mejoramiento¨  sino adaptación al ambiente. Y tan solo hay 2 vías (que tal vez como nunca en la historia tiene potencial de ser una elección voluntaria): O te adaptas al ambiente...o te extingues como especie.

Así que en vez de estar preocupádonos por profecías Mayas o si eres zurdo o diestro, mejor empezar a hacer apuestas, más divertido. ¿Le alcanzará el tiempo a nuestro cerebro para evolucionar y adaptarse al frenético caos en que estámos y dejar la estupidez de lado o no?

Ahora en la noche sesión de Ouija en casa del Mino para preguntarle a Darwin su opinión...¿Alguién se apunta?


Namaste


Se me hizo inevitable colocar este link que me ha parecido de las cosas mas alucinantes que vi, por lo que pido perdón si alguna hormiga se sintió ofendida por este post. No dejen de ver este video corto pero impresionante haciendo click aquí. No mejor haciendo click AQUÍ

7.1.10

La mano de Chavéz

Durante mis primeros años de niñez, hasta antes de entrar a mi adolescencia, almuerzo y comida los pasé mirando el mismo cuadro. La silla donde me sentaba en el comedor de mi casa estaba justo en frente de este cuadro. Era un cuadro difícil, surrealista, monocromático. Unas formas de animales diabólicos, casi monstruosos, montados en una especie de ruedas. Parecía una de las láminas del Roschard. Yo no sé si le hubiera permitido a mi hijo mirar esa pieza de arte durante un periodo de tiempo tan prolongado. No dudo de la calidad artística y contemplativa de dicha pieza, pero quien sabe para el contexto de un museo y no para el comedor de una casa con niños. De alguna forma ese cuadro debe haberme marcado, no sé exactamente en qué aspecto, pero ahora que me pongo a pensar, recién caigo en la cuenta. Pero ya después de varios años de lucha entre mis padres (a mi mamá le parecía horrible y mi papá estaba orgulloso de poseer tamaña obra de un reconocido pintor peruano) consiguieron un comprador y ese cuadro salió de mi vista. Irónicamente todo ese dinero, y quien sabe cuánto más, fueron invertidos en mi terapia, necesaria entre otras cosas, a causa del bendito cuadro. Bendición del Maestro Gerardo Chávez.

Por esas cosas de la vida, y de que Lima es una gran aldea, caminando por un parque me encontré con el mismísimo pintor. Obviamente lo reconocí, porque más allá del supuesto “trauma” que me generó la sobreexposición a una de sus obras cuando era un niño, me gusta mucho su pintura, en general toda su obra y lo admiro como artista. Además de pintor, Chávez es también un promotor del arte, con su Museo del Juguete y El Museo de Arte Moderno, ambos en Trujillo, su ciudad natal. Dos destinos pendientes que iré a visitar de todas maneras en marzo.

Él se veía medio despistado, como que estaba buscando una dirección. Yo me le acerqué y lo saludé (el Tunche es el que me inculcó la manía de ir saludando a gente conocida que no me conoce). – “Maestro Chávez, soy un gran admirador de su obra” – le dije. Obviamente no le comenté nada de mi “trauma”. Algo sorprendido, me dio un apretón de manos deseándome cordialmente un feliz año. En ese momento los segundos se alargaron. Su robusta mano envolvió la mía generando una energía nunca antes percibida. Pude sentir con gran claridad la rugosidad y gentileza de aquella mano robusta. Mano de artista, de pintor. Recibí toda su obra en ese apretón, como si mi palma hubiera sido un escáner que en tan solo pocos segundos pudo registrar años de experiencia, todo un bagaje de inmensos y coloridos cuadros guardados en mi disco duro. Sentí como si una corriente eléctrica atravesara todo mi cuerpo, transmitiendo toda su sabiduría de años de trayectoria artística. Un rayo eléctrico sanador. Después del saludo sentí una vibración en todo mi brazo que duró algunos minutos. Seguía sintiendo todo el peso de su brazo. El propio Maestro Gerardo Chávez, sin saberlo, me había resuelto el “trauma” generado años atrás por su lúgubre cuadro. Ha cogido el lienzo y ha pintado encima una nueva obra, transformando los animales diabólicos en seres más asequibles, más manejables. Ya no soy ese niño sentado frente al cuadro, silencioso, observador, espectador. El nuevo cuadro está lleno de color, con muchísimos matices, animales querendones y algunos monstruos agazapados y temerosos.

La mano de Chávez ha pintado un lienzo nuevo, yo ve me visto con él, y sigo caminando.

2.1.10

El Carrousel

A veces... solo a veces, la posición más emocionante es la menos pensada, la menos obvia.


El Carrousel.- Aquel disco giratorio con figurines incrustados en su base, con chirriante música retumbando,  luces centellantes reflejándose en las lustrosas superficies y espejos del artefacto. Ahi estan los niños excitados, con los sentidos al mango, repletos de estímulos. Alguno que otro, por simple fisiología, ensuciaría algún caballito con la hamburguesa semidigerida previamente engullida. En fin. Todos hemos ¨visto¨ la imagen clásica del ¨carrousel¨ (flashback del eternamente moribundo Camino Real).

Yo creía hasta hace unos pocos días, que, el niño (aún deslustrando el caballito con sus fluidos) era el que se encontraba en la posición ¨emocionante¨. En la que se derramaban los estimulos por doquier, en la que se veían las luces como relámpagos reflejados en los elefantitos, y los sonidos se clavaban como púas en los tímpanos.

Ya no.

La posición más emocionante, a veces...solo a veces, está afuera.

Si no me crees (no tienes porque) pregúntale a tu mamá que ¨sentía¨ cuando jugabas en el carrousel.