Iluso él, perdió la fuente de su poder sobrehumano, la peluca. Dalila un día la cambió por un cartón de cigarros, y así llego a nuestras manos, previa coima de ley. Yo (aka El Tunche) y mi hermano gemelo de distinta madre y padre (aka El Minotauro), contamos con la pelucadesansón, la cual nos adjudica el poder y derecho divino de criticar, joder y pastrulear a quemarropa. Tú! ven y hazte acreedor de alguna mecha de la peluca, poder infinito de opinar y divagar libremente. NO LO LEASSSSS

22.1.10

Metal Mecánica

Parte I

Hace unos días una amiga que no veía hace 5 años me escribió un mensaje en Facebook: -“R u in Peru right now? I arrive in Lima tomorrow nite late and there for 2 days I think…Obviamente cuando leí eso me emocioné bastante porque nos íbamos a reencontrar después de tanto tiempo. Le contesté al toque ofreciéndole que se quede en mi casa y dándole mi teléfono para que me llame apenas llegue. Su respuesta no tardó mucho y me comentó que se iba a quedar en el Swissotel y que cuando esté ya en Lima me llamaría. Hasta allí nada raro, pero por algún motivo mi cabeza comenzó a contarme un cuento. Es una manía lúdica (en realidad obsesiva y pajera) que tengo de inventarme historias basándome en pequeños datos o cabos sueltos. Es una intuición que me ayuda a construir estas historias sin sustentos científicos pero que muchas veces resultan ser ciertas. ¿Para qué viene a Lima? ¿Por 2 días (no estaba del todo segura)? ¿Me avisa un día antes? ¿Se queda en el Swissotel? Mmmm yo creo que hay algo más detrás de esta visita inesperada. A todo esto, Lima esta convulsionada con la llegada tan esperada de Metallica. Se rumoreaba que la mítica banda se hospedaría en el Swissotel y que llegarían a Lima 24 horas antes del concierto. ¿Tendrá algo que ver la visita de mi amiga con esto? Recibo una llamada de un número desconocido el lunes por la mañana. Era mi amiga. Ya estaba en Lima. ¡Que emoción! Le pregunté que hacía por acá, y me contestó muy escuetamente que venía por trabajo. Conversamos unos minutos y me dijo que se iba a pasear al centro, la catedral, las catacumbas, etc. Tenía el día libre porque su jefe recién llegaba en la noche. Quedamos para vernos más tarde. Ella tenía una reunión a las 5 y después yo iría a recogerla al hotel. Ya se imaginan ¿no? Mi cuento comenzó a tomar mayor solidez, aunque seguía siendo tan solo una ilusión, una travesura mental. Como a eso de las 6 de la tarde me vuelve a llamar la ilustre visitante foránea y me dice que me caiga por el bar del hotel a tomar unas cervezas (ella estaba allí con sus colegas del trabajo) para después salir a comer algo. El cuento en mi cabeza ya estaba casi terminado, solo faltaba contrastarlo con la realidad y comprobar su veracidad. O mi amiga era parte del staff de Metallica o era parte del staff de arqueólogos de la universidad de Nashville que venían a realizar un estudio sobre la Huaca Huallamarca. Antes de entrar al lobby del hotel pude notar un pequeño grupo de fans de Metallica (lo que confirmaba el rumor del hospedaje de la banda) y un gran número de corpulentos vips vestidos con sus tradicionales polos amarillo fosforescente. Me acerqué al bar del hotel y al toque la vi a mi amiga caminando alegremente por el lobby. Se le veía bárbara, y curiosamente se llama Bárbara. Nos dimos un abrazo muy emotivo y mi primera pregunta no fue otra que: “¿Qué haces acá?”. Con su carita risueña me contesto: “Trabajo para Metallica, soy la asistenta personal del baterista”. Ya estaba todo dicho. Yo no sé si estaba más emocionado por tomarme unas chelas con ella y parte del staff metalero o porque mi cuento pajero había triunfado y había sido galardonado con la mayor distinción de la academia de cuentos pajeros hechos realidad. Al margen de todo, fue bonito el reencuentro con un amiga que no veía tanto tiempo y que gracias al Facebook (amado por muchos vilipendiado por otros tantos) nos pudimos ver un rato en su fugaz paso por lima.

Parte II

El plan era tomar unas chelas en el bar del Swissotel y de allí salir a comer algo. Era un plan tempranero porque Bárbara tenía que estar de regreso a eso de las 10 para ir a recoger a su jefe (Lars Ulrich) al aeropuerto. Estuve conversando un rato con Chip y Luke, sonidista y jefe de escenario respectivamente, y estaban encantados con Lima. En la mañana habían estado en las catacumbas del convento de San Francisco y habían alucinado. Ya habían probado el cebiche y el pisco sour y estaban realmente ilusionados con ese descubrimiento. Se nos unió también Gabriela, de producción. Les habían dicho para ir a Larcomar. Cuando escuché eso se me pararon los pelos de punta, tenían unas pocas horas de distracción en Lima y no los iba a dejar que las malgasten en ese atractivo turístico. Les propuse un plan alternativo, ir a comer algo criollo y de allí a un bar. Les gustó la idea y emprendimos camino. Allí estaba yo, manejando mi carro junto a la bárbara Bárbara, con 3 miembros del staff de Metallica. Llegamos al restaurante y les puse sobre la mesa un banquete. Tamalitos verdes, anticuchos (Chip puso en su estado de Facebook “Just had cow´s heart for dinner! Whoa…"), wantanes de langostinos, causas, yuquitas, tiraditos, choclo, lomo saltado, etc. Todo bien acompañado con unos buenos chilcanos de pisco. La noche terminó con más chilcanos y pisco sours en un bar al borde de la bajada de baños, junto al puente de los suspiro, en Barranco. Los gringos estaban realmente impresionados, comparando Lima con Barcelona (osadía que yo ya me he atrevido a hacer en este blog) y felices de haber aprovechado así las pocas horas libres que tuvieron por acá. Ya en el carro camino de regreso al hotel me hicieron la pregunta: “¿Vas a ir mañana al concierto?”. Mmm bueno, emm, no sé (La verdad que no soy muy metalero que digamos, me gusta más el estilo de Sabina, pero si me iban a ofrecer una entrada de cortesía no iba a rechazarla). Bárbara me dijo que me iba a dejar las entradas en el front desk y que pasara a recogerlas el día del concierto. Me despedí de ellos “really nice to meet you, see ya tomorrow at the venue”. Me despedí con mucho cariño de Babs (su nick gringaso) y quedamos en encontrarnos en el escenario.

El trámite para ir a un concierto tan multitudinario (cincuenta mil puntas) no es de lo más amigable. Taxi, larga caminata, controles, más camita, más controles, hasta que finalmente encuentras un espacio decente frente al escenario. En mi caso tratando de que sea lo más cerca posible pero guardando la distancia de la multitud. Un mar de gente con polos negros con los diseños de la banda. Un escenario inmenso. Pantallas. Luces. Pirotecnia. Parlantes. Yo solo conocía una canción, que en realidad es un cover que ellos hacen; Whiskey in the Jar, y que además ni siquiera la tocaron. Pero el concierto estuvo supremo, que puedo decir. Allí me di cuenta que conocía una par de canciones más que son buenazas, como “Nothing else matters” o “Enter Sandman”. El metal está mal marketeado, porque a mí que no me gusta la música estridente pero este me pareció un conciertón. Por momentos me quedaba parado y podía sentir la música vibrando por todo mi cuerpo, desde los pelos, la piel, hasta las entrañas. En realidad no es necesario oírla, basta con sentirla. Antes que termine el concierto Bárbara salió un ratito del backstage a darme el encuentro. Era imposible hablar por la bulla. Estuvimos juntos un rato, nos tomamos una foto y nos despedimos.

Recién 2 días después del concierto mis oídos volvieron a la normalidad y el pitito que no me dejó dormir la noche del concierto por fin se desvaneció. Lo que nunca se perderá es el recuerdo de un reencuentro tan especial con una gran amistad.




*En la barra de la izquierda, mas abajo, pueden escuchar la versión original de Whisky in the Jar, la versión de Metallica y una versión más.

7 comentarios:

El Tunche dijo...

Nunca, repito (en mayúsculas) NUNCA, he tenido una envidia más insana como la que tuve/tengo cuando me contaste este asunto.
Solo me queda decir en buena/mala onda quehijoepuuuuuuuu.......!!!!!!!!!!!

Poch dijo...

Increible.. no lo puedo creer!!!!!! ultimamente te pasan cosas bien locas..
el condor y yo pensamos q era Jamy!

Anónimo dijo...

Va en serio?
increible Mino!

Para mi fue el concierto mas espectacular que vi en mi vida. Un sueño menos por cumplir. Lars Ulrich!!!!!!!! mino , Lars Ulrich!!!!!!

James dijo...

Gimme fuel, gimme fire
Gimme that which I desire
Ooh!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!1
hell yeahhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh

El Minotauro dijo...

Sin temor a equivocarme puedo decir que ha sido el concierto mas espectacular que he ido. Me he vuelto fan de Metallica (ya me baje toda su discográfica por napster) y estoy esperando ansioso el próximo concierto (allí te desquitas Tunche).

Lars Ulrich, el que viste y calza!

Julieta Abiusi dijo...

Sr Minotauro, una envidia MASTER MASTER de usted.

El Minotauro dijo...

Tu lo has dicho Juli, MASTER MASTER OF PUPPETS jajaja, se agradece la envidia, y lo de Sr. también sonó bonito!